se solidariza con Soledad Mujica

La extrema derecha peruana despierta

La derecha más recalcitrante nos muestra sus instrumentos de acción: Willax y Renovación Popular

Publicado: 2021-08-02

En Latinoamérica se discute muy poco el concepto del espectro político, esta situación ha repercutido inconvenientemente hacia todos los países de la región. En donde más ha golpeado esta costumbre desafortunada es en Perú y hoy, en etapa electoral presidencial, la extrema derecha peruana goza de esta bellísima oportunidad para entrar siniestramente en el discurso de muchos peruanos que se están sintiendo por fin representados.

Las tácticas que aplica la derecha peruana no son absolutamente nuevas ni mucho menos desconocidas; usan la misma metodología que se ejecutan en otros países. En el caso típico de Estados Unidos, al ser una nación cotidianamente bipartidista, vemos como el Partido Republicano, en coalición con la élite económica, política y religiosa, aprovecha los medios de comunicación para fomentar una corriente de pensamiento opositora al gobierno Demócrata. Un ejemplo, el más clásico, usan el popular canal de televisión Fox News como instrumento sustancial para la propagación de un discurso crítico mediante la manipulación de la información; usan personajes mediáticos y crean un concepto global del Partido Demócrata como un organismo dañino para la sociedad estadounidense.

Los grandes poderes económicos peruanos siempre han ido de la mano con sectores oligárquicos, comunidades religiosas, grandes empresas privadas y en donde más destaca es su abierta relación con los sectores más influyentes de la prensa. Un Fox News peruano sería claramente el canal Willax, este canal es la herramienta, es el instrumento perfecto; las técnicas usadas son básicamente sacadas del mismo manual de instrucciones que usan en Estados Unidos. El peruano promedio de a pie, televidente puro, de la vieja casta tradicional patriótica, ha encontrado un espacio fabuloso en donde sacia sus placeres. Willax se ha convertido en el espacio televisivo en donde muchos peruanos sienten una total libertad de poder expresar sus incomodidades, sus quejas, su odio y repulsión hacia lo que cualquier conservador de derechas mantiene (debería mantener) en su discurso.

Phillip Butters, Aldo Mariátegui, Beto Ortiz y Jaime Bayly son los realizadores del sueño y la perversión de la extrema derecha. Hablamos de periodistas altamente reputados, a lo largo de los años se han ganado ser las voces de opinión de miles de peruanos del prototipo ya mencionado anteriormente. No todos han manifestado su abierta simpatía por el conservadurismo, Phillip Butters es quizás el único abiertamente considerado a sí mismo como conservador de derechas. Por otro lado, Aldo Mariátegui, se señala muy ocurrentemente como liberal thatcheriano, no con esas palabras, pero dijo ser muy a lo Thatcher [...] Lo que intento señalar al considerar a estos propagandistas, es que ni Ortiz ni Bayly se manifiestan abiertamente conservadores; este es uno de los trucos que usan para no intentar sellar etiquetas entre la audiencia y así evitar discusiones populares sobre si uno es de derecha o de izquierda. Es algo que no les conviene. Podría apostar que, alguno de ellos, se pueda sentir ofendido o atacado si se le etiqueta como conservador. Esta ofensa o incomodidad es muy frecuente en la región y, dada a la inexistente explicación de esta, no puedo comentar mucho más acerca de eso. Haciendo analogías con el tema de Fox News y cerrando la comparación: Butters, Ortiz, Mariátegui y Bayly son sus Bill O'Reilly, Sean Hannity, Stuart Varney y Tucker Carlson peruanos. La única e inmensa diferencia es que los norteamericanos se señalan abiertamente al público como conservadores.

El plan es claro, en primero lugar, la agenda de Willax es la oposición obsesiva hacia el gobierno de Sagasti que lo tildan muy patéticamente de comunista, socialista, rojo, progre, etc. En segundo lugar, usan a todos estos personajes mediáticos ya nombrados para propagar la información conveniente a los poderes económicos y cierto sector de la élite peruana, siempre y cuando sea en contra del gobierno actual. Entre tanto, es indispensable el uso de un estilo burlesco, chabacano, falaz, imponente e irracional en cualquiera de los discursos de los presentadores. En algunas muy escasas situaciones son informaciones considerables y, en otras más extremas, la mayoría solo son noticias manipuladas y tergiversadas para así dar entender a la población que estamos ante un gobierno conspirador, asesino y de "izquierda comunista corrupto" que controla todos los medios de información. No entraré en disputa sobre quién controla la prensa en el Perú, pero lo que es claro y evidente es que Willax viene haciendo el ejecutor final del plan de la extrema derecha peruana y lo está haciendo espectacularmente. Están poniendo en práctica el manual autoritario conservador destacadamente según los estándares internacionales.

La campaña presidencial y Willax han resultado ser un oasis en el desierto para partidos políticos como Fuerza Popular, Acción Popular y el renombrado Renovación Popular, el más radical de todos. Este último, tiene todo a su disposición para instaurar un Perú en donde resalten los valores tradicionales de la familia, el fundamentalismo religioso, el nacionalismo, el autoritarismo económico y el fascismo, este último como quizás la instancia de emergencia en caso las cosas no les salga bien. La extrema derecha peruana ha despertado junto con Rafael López Aliaga y lo proclama el nuevo mesías, el de la buena nueva y el único capaz de poder sacar adelante a este sospechosamente extinto movimiento político en el Perú. Desde mi humilde análisis, no considero a Renovación Popular un partido fascista peruano propiamente dicho, ya que no encuentro una inspiración clásica del fascismo nacional que viene del PUR (Partido Unión Revolucionaria) o del odriismo. El partido de López Aliaga es una nueva careta algo más suavizada, sin embargo, esconde muchas de las viejas características del ultraconservadurismo peruano. En suma, disfruta del privilegio de mantener una ideología que es validada gustosamente por el nuevo y popular movimiento Libertario Latinoamericano. Este movimiento congrega en sus filas a líderes famosos en las redes sociales y muchos de ellos son partícipes en temas controversiales de actualidad, en donde defienden opiniones antiaborto, antifeministas, antiprogresistas y desacreditación firme hacia la ideología de género. López Aliaga no podría quejarse, ni siquiera atreverse a decir que vive en un ambiente inhóspito lleno de caviares comunistas, al contrario, está prácticamente rodeado de buenos posibles aliados que le harían una propaganda internacional como Agustín Laje ya lo hizo una vez.

Finalmente, reporto el caso de Willax y López Aliaga, porque entre estos dos fenómenos tanto mediático como político, hacen un dúo fascinante para el plan conspirador de la extrema derecha. No sabemos con exactitud quienes son sus máximos e insidiosos autores, pero sí sabemos que esta campaña le está funcionando de absoluta maravilla y no van a parar hasta poder desestabilizar cualquier gobierno que no intente cumplir con su agenda reaccionaria. La alerta es lo primero que debemos mantener como entusiastas políticos; el plan de emergencia, si es que todo les falla, es el fascismo. Consideremos los antecedentes en otros países del mundo que padecieron golpes y gobiernos fascistas. Unas de las formas más orgánicas de combatirlo son por medio de una nueva izquierda auténtica y bien estructurada en la política nacional, la presencia de una derecha liberal responsable y sensata, llamar a la concientización del peligro de López Aliaga como posible Presidente del Perú y, por último, que las nuevas generaciones no dejen despertar nunca más a la extrema derecha, ellos son ahora mismo los verdaderos conspiradores.


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